Gea, es un canto a la maternidad, un homenaje a la vida. Es un espacio transitable, para poder contemplar las imágenes que hay en su interior. Está realizado en madera con dibujos y fotografías. 


Y entonces, el amor abrió sus rojos brazos, me mostró semillas, me contó historias y aprendí la cantidad de agua y lluvia que necesitaban. Y abrí las ventanas de mi casa para que las paredes no fueran amarillas. Dibujé rostros conocidos, mi silla me acogió y pude decir gracias.



Artículo: El Mundo
Entrevista - el Mundo

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